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La ciencia de la felicidad

Hace algún tiempo encontramos este video en el que podemos observar un experimento basándose en la premisa que algunos psicólogos afirman: “expresar gratitud aporta una gran cantidad de felicidad.

De esta manera, Soulpancake reunió a unas personas y les hizo un cuestionario sobre su estado de felicidad actual. Posteriormente les preguntó quién era o había sido la persona más importante de sus vidas y les pidió que lo escribieran. Cuando ya lo habían escrito les ofrecieron la posibilidad de llamar por teléfono a esa persona.

Estos son los resultados:

Aqui el mismo video traducido:

Curiosidades del lenguaje: “me has dejado helado…”

Realmente cuando hablamos, no solo comunicamos información sino que expresamos nuestros sentimientos y emociones y es que la palabra no es solo un sonido o un símbolo escrito, es el canal que nos permite comunicarnos con los demás, expresar nuestras emociones y hacernos entender. Pero es posible que existan otro tipo de relaciones neuronales que desconocemos, al menos hasta ahora.

Por ejemplo decimos que una persona es “fría” cuando la consideramos poco amigable o antisocial, y declaramos que nos hemos “quedado helados” cuando recibimos una mala noticia o alguien nos sorprende negativamente.

Lo más curioso de estas palabras es lo que han descubierto ahora, dos psicólogos de la Rotman School of Management de la Universidad de Toronto, en Canadá, Chen-Bo Zhong, y Geoffrey Leonardelli han demostrado que estas palabras van más allá de una simple metáfora (como herramienta del lenguaje), ya que, existe una conexión entre la soledad, la desesperanza, la tristeza y las sensaciones de frío. Según revelan en la Association for Psychological Science en un comunicado, los sentimientos de soledad y aislamiento social producen una sensación física de frío.

frio y soledad

El experimento para demostrar la conexión neuronal entre la temperatura y los sentimientos de soledad se realizó de la siguiente manera:

Dividieron un grupo de personas en dos. A uno de los subgrupos se les pidió que recordaran una experiencia personal en la que se hubiesen sentido socialmente excluidos, intentando de esta forma producir en ellos sentimientos de aislamiento y soledad. A los participantes del segundo subgrupo se les pidió que recordaran experiencias en las que se hubieran sentido aceptados.

Posteriormente, poniendo un excusa plausible, pidieron a todos los voluntarios que hicieran una estimación de la temperatura que, según ellos hacía en la sala en que se encontraban. Las valoraciones variaron mucho, entre los 12 y los 40ºC.

Lo interesante de este experimento es que aquellas personas que estuvieron pensando en experiencias de aislamiento social fueron las mismas que señalaron sentir más frío en la sala. Es decir, que los recuerdos de exclusión realmente les hizo sentir que la temperatura ambiente era más fría que al resto de los participantes en la prueba.

Un segundo experimento, en el que los sentimientos de exclusión eran inducidos por un juego de ordenador que pasaba una pelota a cada uno de los jugadores, dio como resultado que aquellos que habían sido marginados dentro del juego de ordenador tendieron mucho más que el resto de los jugadores a preferir una sopa o un café calientes.

Su preferencia por comidas y bebidas calientes podría deberse al sentimiento psicológico de frío provocado por haber sido excluidos en el juego.

Estos resultados, señalan los científicos, abren una nueva vía de exploración de la interacción entre ambiente y psicología.

Cómo optimizar el sentido del humor

Fidel Delgado es psicólogo clínico especialista en psicología hospitalaria que lleva 25 años entrenando autocuidados para cuidadores de enfermos terminales, se autodefine como un “titiripeuta” e imparte cursos de formación con títulos como “Déjate en paz” o “Los juegos del ego” valiéndose de recursos y utensilios propios de un payaso

Él aplica el sentido del humor como hilo conductor del sentido común que nace de la observación de la realidad de cada ser humano con el que trata. Para Fidel, el sentido del humor es algo muy serio: “sentir el humor” es tener sensibilidad para detectar cómo nos encontramos. Conocer la calidad de nuestro humor, del fluir que nos conecta con nosotros, con los demás,  es, en definitiva, salud.

Os dejamos una de esas charlas, aunque es un poco larga, merece mucho la pena.

¿Cuantas horas pasas al día siendo optimista?

Me gustaría contaros algo que me ha sucedido:

Esta mañana, como muchas mañanas, estaba compartiendo unas horas con un grupo de personas, a las cuales su empresa había convocado para un curso. Pero hoy no era una mañana cualquiera, estas personas estaban a la espera de un comunicado nada grato para ellos: un ERE.

Muchos se preguntaban: ¿seré yo? ¿Qué ocurrirá con mi vida? Ésta, es la situación de muchas personas hoy en día. Ante tales circunstancias, ¿cuál es la decisión que debo tomar?. Hundirme y quejarme, o cambiar de enfoque y empezar a plantearme nuevos retos.

Para actuar y focalizar nuevas metas, es necesario que me impulse con la ayuda de un motor actitudinal:

El optimismo.Optimismo

¿Cuantas horas pasas al día siendo optimista?

Al igual que entrenamos nuestro cuerpo podemos entrenar nuestro optimismo. Ser optimista implica un cambio, un punto de vista que te permitirá afrontar las situaciones desde otra perspectiva. Si ejercitas cada día esta habilidad la integrarás en tu vida y te ayudará en los momentos difíciles.

La decisión es tuya. ¿Qué ventajas te aportaría ser más optimista? La respuesta a esta pregunta, te facilitará realizar el cambio de actitud que quieres en tu vida.

En el siguiente enlace, Elsa Punset nos habla del optimismo y sus implicaciones.

Es un extracto del programa redes de TVE.

Disfrutadlo.

¿Dónde reside la felicidad?

Felicidad