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Vendedores de humo

Hoy os traemos este video en forma de fábula, y es que los sueños son como el humo, si no se asientan en base a nuestras capacidades reales, a nuestras habilidades y compromisos, se desintegran en poco tiempo. De nada sirve que nos acerquemos a la gente que ha cumplido sus sueños y que pidamos consejo de ellos o incluso que nos acerquemos a sus talleres y cursos, sí dentro de nosotros no existe la intención de cambiar lo que no nos gusta. Porque ocurre que lo que parece la mejor opción, la que a otra persona le ha servido, cierto tiempo después deja de ser lo que nos habíamos imaginado.

Hay que aprender a escucharnos y adaptarnos a lo que queremos realmente, de esa manera podemos empezar a convertir los sueños en objetivos y llevarlos a cabo. Es vital dejar fluir la vida y hacer lo mejor que uno pueda con sus propias herramientas, sin necesidad de comprarlas a vendedores de humo.

Fue el ganador del goya 2013 al mejor corto de animación:

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¿Cómo gastas tu tiempo libre?

El siguiente vídeo ha sido creado por Ze Frank, es un artista de performance on-line estadounidense, compositor, humorista y monologuista con sede en Los Angeles. Fue pionero del formato vlogging y es considerado una de las personas más influyentes en este campo. Actualmente es el vicepresidente ejecutivo de vídeo en BuzzFeed.

En este video utilizó más de 28.000 bolas de chicle para invitarnos a reflexionar de una manera muy gráfica sobre qué hacemos en nuestro tiempo libre.

Digno de ver:

Rana de Pozo

En un pozo profundo vivía una colonia de ranas. Allí llevaban su vida, tenían sus costumbres, encontraban su alimento y croaban a gusto haciendo resonar las paredes del pozo en toda su profundidad.

Protegidas por su mismo aislamiento, vivían en paz y sólo tenían que guardarse del cubo que, de vez en cuando, alguien echaba desde arriba para sacar agua del pozo. Daban la alarma en cuanto oían el ruido de la polea. Se sumergían bajo el agua o se apretaban contra la pared. Allí esperaban, conteniendo la respiración, hasta que el cubo, lleno de agua, era izado otra vez y pasaba el peligro.pozo

Fue una rana joven a quien se le ocurrió pensar que el cubo podría ser una oportunidad en vez de un peligro.

Allá arriba se veía algo así como una claraboya abierta, que cambiaba de aspecto según fuera de día o de noche, en la que aparecían sombras y luces, formas y colores, que hacían presentir que allí había algo nuevo y digno de conocerse.

Y, sobre todo, estaba el rostro con trenzas, de aquella figura bella y fugaz que aparecía por un momento sobre el brocal del pozo al arrojar el cubo y recogerlo todos los días en su cita sagrada y temida.

Había que conocer todo aquello.

La rana joven dijo lo que pensaba y todas las demás se le echaron encima:

Eso nunca se ha hecho. Sería la destrucción de nuestra especie. El cielo nos castigaría. Te perderás para siempre. Nosotras hemos sido hechas para estar aquí, y aquí es donde estamos bien y podemos ser felices.

Fuera del pozo no hay más que destrucción. Que nadie se atreva a violar las leyes de nuestros antepasados. ¿Es que una rana jovenzuela de hoy puede saber más que ellos?

La rana joven esperó pacientemente la próxima bajada del cubo. Se colocó estratégicamente, dio un salto en el momento en que el cubo comenzaba a ser izado y subió en él ante el asombro y horror de la comunidad batracia.

El consejo de ancianos excomulgó a la rana prófuga y prohibió que se hablara de ella. Había que salvaguardar la seguridad del pozo.

Pasaron los meses sin que nadie hablara de ella y nadie, tampoco, pudiera olvidarla, cuando un buen día se oyó un croar familiar sobre el brocal.

Se agruparon abajo las curiosas y vieron recortadas contra el cielo, en el borde del pozo, la conocida silueta de la rana aventurera. A su lado apareció la silueta de otra rana, y a su alrededor se agruparon siete pequeños renacuajos. Todos miraron sin atreverse a decir nada, cuando la rana habló:

“Aquí arriba se está maravillosamente. Hay agua que se mueve, no como allá abajo. Hay unas fibras verdes y suaves que salen del suelo y entre las que da gusto moverse, y hay muchos bichos pequeños muy sabrosos y variados, y cada día se puede comer algo diferente. Y luego, hay muchas ranas de muchos tipos distintos, y son muy buenas. Yo me he casado con esta que está aquí a mi lado, tenemos siete hijos y somos muy felices. Y aquí hay sitio para todas porque esto es muy grande y nunca se acaba de ver lo que hay allá lejos.

Desde abajo las fuerzas del orden advirtieron a la rana que, si bajaba, sería ejecutada por alta traición. Ella dijo que no pensaba bajar y que les deseaba a todas que la pasaran bien, y se marchó con su compañera y los siete renacuajos.

Abajo en el pozo hubo un revuelo, hubo algunas ranas que quisieron comentar la propuesta, pero las autoridades las acallaron enseguida; y la vida volvió a la normalidad de siempre en el fondo del pozo.

Al día siguiente, por la mañana, la niña de trenzas rubia se quedó asombrada cuando al sacar el cubo con agua del pozo, vio que estaba lleno de ranas.

Tomado del libro “Salió el sembrador” de Carlos Vallés, s.j.

La paz perfecta

Una vez un Rey ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.

Muchos artistas lo intentaron…

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta.la paz perfecta

La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio de del rugir del la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido… la paz perfecta.

El Rey escogió la segunda. Cuando sus cortesanos le preguntaron el porque el rey dijo:

– Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.

El peso de unas patatas

El tema del día era el resentimiento, y el maestro había pedido que llevaran patatas y una bolsa de plástico.

Ya en clase, eligieron una patata por cada persona a la que guardaran resentimiento. Había que escribir el nombre de la persona y ponerla dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana todos llevaran consigo esa bolsa de patatas, a todos lados.

Naturalmente, la condición de las patatas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento, les mostró claramente el peso espiritual que cargaban a diario y como mientras ponían su atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendían cosas que eran mas importantes para ellos.hombredelsaco1

– Todos tenemos patatas pudriéndose en nuestra mochila sentimental. – Dijo el maestro transcurrida aquella semana. – Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagais a diario por mantener el resentimiento por algo que ya ha pasado y no puede cambiarse. Vosotros decidireis cuando despojaros de ese peso.

Todos se dieron cuenta que cuando se llenaban de resentimiento, aumentaba su stress, no dormían bien y su atención se dispersaba. Así que poco a poco, cada uno de ellos fue perdonando y dejando ir aquel sentimiento. Eso les llenó de paz y calma, alimentando su espíritu.

La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. El perdón es una expresión de amor.

El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.

No significa que estés de acuerdo con lo que paso, ni que lo apruebes. Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimo. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causan dolor o enojo.

La falta de perdón te ata a las personas con el resentimiento. Te tiene encadenado.

El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario. Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no ocurrieron como pensabas.

La declaración del perdón es la clave para liberarte.

Bailar bajo la lluvia

Una mujer muy sabia se despertó una mañana, se miró al espejo y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza.

– Hummm – pensó, – creo que hoy me voy a hacer una trenza.

Así lo hizo y pasó un día maravilloso.

Al día siguiente se despertó, se miró al espejo y vio que solamente tenía dos cabellos en su cabeza.

– Hummm – dijo – creo que hoy me peinaré de raya en medio.

Así lo hizo y paso un día grandioso.

El siguiente día cuando despertó se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.

– Bueno – ella dijo – ahora me voy a hacer una cola de caballo.

Así lo hizo y tuvo un día muy, muy divertido.

A la mañana siguiente cuando despertó corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba ni un solo cabello en la cabeza.

– ¡Que bien! – exclamó – hoy no voy a tener que peinarme.742190018

La actitud  es todo.

La vida no es esperar a que la tormeta pase. Es aprender a bailar bajo lo lluvia.

 

El pequeño pez

dos pecesUn pequeño pez nervioso se topó con otro más viejo y tranquilo.

– Usted perdone – le dijo el joven – Es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme.

– Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado.

– El Océano – respondió el viejo pez, dio una vuelta de 360 º y volvio a mirar al joven pez – es donde estás ahora mismo.

– ¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano – replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

A veces tan solo hay que parar de buscar, detenerse, respirar hondo y abrir los ojos para mirar lo que tenemos delante y no somos capaces de ver.

Mapas

Se dice que los mapas alumbran el camino mostrando los llanos, las montañas, los ríos, los poblados, los senderos, los atajos… El caminante decide la mejor ruta y sigue el camino en busca de su destino. Más no es el recuerdo de los caminos visitados quien lo guía, sino el corazón, con la ayuda del mapa recorrido.

Sea tu corazón el mejor guía de sendero.

Compas-corazon

Todos andamos en busca de la cumbre de la montaña sagrada, pero, ¿no sería más corto nuestro camino si consideráramos al pasado como un mapa, y no como un guía?

Gibran Jalil Gibran

Depende…

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Tras despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

– ¡Qué desgracia Mi Señor! – exclamó el Sabio – ¡Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad!

– ¡Qué insolencia! – gritó el Sultán enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

– ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes!

Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

– ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

– Recuerda bien amigo mío – respondió el segundo Sabio – La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado. Todo depende de la forma en la que se digan las cosas… uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.

Concentración

ArcoDespués de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando le dio al ojo de un lejano toro en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro.

– Ahí está – le dijo al viejo,  – ¡a ver si puedes igualar eso!.

Inmutable, el maestro no desenfundo su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo.

– Ahora es tu turno – dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme.

Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.

– Tienes mucha habilidad con el arco –  dijo el maestro – pero tienes poca habilidad con la mente que te hace errar el tiro.