Archivos Mensuales: marzo 2013

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La maestra

Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira.Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado:  Teddy Stoddard.

MaestraMrs. Thompson había observado a Teddy desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Teddy comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que Mrs. Thompson disfrutaba al marcar los trabajos de Teddy con un plumón rojo haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Teddy para el final.

Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. La Profesora de primer grado escribió: “Teddy es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales… es un placer tenerlo cerca”.

Su profesora de segundo grado escribió: “Teddy es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil”.

La profesora de tercer grado escribió: “Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas”.

Su profesora de cuarto grado escribió: “Teddy se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase”.

Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel.

A Mrs. Thompson le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido.

Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca.

Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir:

“Mrs. Thompson, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá”.

Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora..

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir.

En lugar de eso, comenzó a educar a los niños. Mrs. Thompson puso atención especial en Teddy.

Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido. Para el final del ciclo escolar, Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Teddy se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy, ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a Mrs. Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.

Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Theodore F. Stoddard, MD.

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Teddy ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse.

Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a Mrs. Thompson si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto Mrs. Thompson aceptó y adivinen…Ella fue usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al oído, “Gracias Mrs.Thompson por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia”.

Mrs. Thompson con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Teddy, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.

“No sabía cómo educar hasta que te conocí”.

El octavo día: La película

Hoy os traemos una película belga rodada en francés estrenada en 1996 cosechó varios premios en Cannes y nominada, entre otros, al globo de oro a la mejor película de habla no inglesa de ese año, denominada El octavo día (Le huitième jour).

El octavo díaArgumento: 

Harry (Daniel Auteuil) ha perdido el rumbo de su vida al divorciarse de su esposa y perder el contacto con sus dos hijos. Sumido en su desgracia, tiene la fortuna de encontrarse con Georges (Pascal Duquenne), un hombre con síndrome de Down que escapa de la institución mental en la que estaba recluido. Juntos, iniciarán una fructífera amistad.

Análisis

Comedía con tintes dramáticos a caballo de una road-movie que nos muestra dos mundos antagónicos que chocan de forma fortuita y que a partir de ese momento confluyen en una amistad que lleva a Harry a cambiar su punto de vista y su forma de actuar.

Una película bellísima y muy emotiva que trata la situación de estos dos seres humanos, que nos enseña grandes lecciones sobre la vida, el amor, la amistad, la familia y el comportamiento. ¿Quién enseña a quién? Esa es la cuestión y la lírica de esta película. Te conmoverá.

En el enlace externo siguiente puedes ver la película completa:

Las emociones

“El lenguaje de la emociones es en sí mismo y sin duda lo más importante para el bienestar del ser humano”. (Charles Darwin)

emocionesCon esta reflexión de Darwin, hoy voy a empezar este artículo sobre el fascinante  mundo de las emociones.

Podemos afirmar que se ha avanzado mucho en el campo de  las emociones, pero aun hoy, la psicología continúa estudiando en este sentido.

¿Qué es una emoción? Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación y supervivencia a ciertos estímulos.

Teniendo en cuenta esto es importante conocer que cada individuo experimenta una emoción de forma particular, dependiendo de sus experiencias anteriores, aprendizaje, carácter y de la situación concreta. Asimismo, algunas de las reacciones fisiológicas y comportamentales que desencadenan las emociones son innatas, mientras que otras pueden adquirirse.

¿Cómo se clasifican?

La mayoría de los especialistas está de acuerdo en trazar una línea en el conjunto de las emociones humanas y distinguir aquellas que son primarias (evolutivas o instintivas) de las que son secundarias (adaptativas al entorno social).

Para el célebre psicólogo Theodore Ribot, nuestra personalidad envuelve en su profundidad el origen de la gran trinidad afectiva constituida por el miedo, la rabia y el deseo: son los tres instintos nacidos directamente de la vida orgánica: instinto defensivo, instinto ofensivo, instinto nutricio.

Las investigaciones actuales tomando esta triada han mantenido el miedo y la rabia, y han agregado la alegría y la tristeza. Estas cuatro emociones las poseen también los mamíferos superiores.

Las 4 emociones primarias son: Alegría, Tristeza, Rabia y Miedo

1- Alegría: Es una emoción expansiva que nos lleva al contacto, al acercamiento con los demás. La alegría tiene tres manifestaciones: El erotismo que se experimenta en la zona del bajo vientre, la ternura que la sentimos en la zona del corazón y la curiosidad que se siente en el global del cuerpo.

2- Tristeza: Es una emoción de repliegue que nos lleva a la reflexión. La tristeza sirve para despedirse de cosas del pasado o de cosas que no puedo tener.

3- Rabia: Es una emoción expansiva agresiva. Por tanto si no exploto, retroflecto, o sea, si no saco la energía hacia fuera me hago daño a mí mismo. Con la rabia nos conectamos a una herida. Hay que reconocer esa herida y gestionarla.

4- Miedo: Es una emoción de repliegue, una alarma de que me pueden hacer daño, ya sea físico o emocional. El miedo nos conecta con la muerte.

En cuanto a la clasificación de las emociones, algunos  autores  afirman que existen ocho emociones básicas, de las cuales cuatro son primarias (como ya vimos) y otras cuatro son secundarias.

Las secundarias, con su respectiva variedad de manifestaciones, son:

1.- Amor: aceptación, adoración, afinidad, amabilidad, amor desinteresado, caridad, confianza, devoción, dedicación, gentileza y amor obsesivo.

2.- Sorpresa: asombro, estupefacción, maravilla y shock.

3.- Vergüenza: arrepentimiento, humillación, mortificación, pena, remordimiento, culpa y vergüenza.

4.- Aversión: repulsión, asco, desdén, desprecio, menosprecio y aberración.

Escrito por gemaflor@aupate.es

Si deseas saber más y desarrollar técnicas y habilidades para potenciar y sacar partido de tus emociones puedes consultar nuestros cursos

La última lección: video

La semana pasada os recomendábamos una película que trataba fundamentalmente sobre las ganas de vivir y la esperanza y disfrute de estar vivos.

Hoy os traemos un video del profesor Randolph Frederick Pausch, que sabiendo que disponía de un corto periodo de tiempo, decidió vivir, disfrutar del momento y hacer partícipe a todos los que le rodeaban. En este video Pausch toma parte de su conferencia “The last lecture”, para hablarnos de la lucha por la superación personal, de los sueños de niñez y de cómo conseguir hacerlos realidad, y de lo divertido que puede ser ayudar a que los demás los consigan.

Una auténtica lección de vida.

La ventana

Dos hombres, ambos seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno de ellos se le permitía sentarse en su cama durante una hora cada tarde para ayudar a drenar los fluidos de sus pulmones. Su cama estaba junto a la única ventana del cuarto. El otro hombre debía permanecer todo el tiempo en su cama tendido sobre su espalda.

ventanaLos hombres hablaban durante horas y horas. Hablaban acerca de sus esposas y familias, de sus hogares, sus trabajos, su servicio militar, de cuando ellos estuvieron de vacaciones. Y cada tarde en la cama cercana a la ventana el que podía sentarse, se pasaba el tiempo describiéndole a su compañero de cuarto las cosas que él podía ver desde allí. El hombre en la otra cama, comenzaba a vivir, en esos pequeños espacios de una hora, como si su mundo se agrandara y reviviera toda la actividad y el color del mundo exterior. Se divisaba desde la ventana un hermoso lago, cisnes, personas nadando y niños jugando con sus pequeños barcos de papel. Jóvenes enamorados caminaban abrazados entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes y viejos árboles adornaban el paisaje y una ligera vista del horizonte en la ciudad podía divisarse a la distancia.
Como el hombre de la ventana describía todo esto con exquisitez de detalle, el hombre de la otra cama podía cerrar sus ojos e imaginar tan pintorescas escenas. Una cálida tarde de verano, el hombre de la ventana le describió un desfile que pasaba por ahí. A pesar de que el hombre no podía escuchar a la banda, él podía ver todo en su mente, pues el hombre de la ventana le representaba todo con palabras tan descriptivas.
Días y semanas pasaron. Un día la enfermera de la mañana llegó a la habitación llevando agua para el baño de cada uno de ellos, únicamente para descubrir el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, había muerto tranquilamente en la noche, mientras dormía. Ella se entristeció mucho y llamo a los celadores del hospital para sacar el cuerpo.

Tan pronto como creyó conveniente, el otro hombre, preguntó sí podía ser trasladado cerca de la ventana. La enfermera lo hizo y una vez que comprobó que el paciente estaba confortable, le dejo solo. Lenta y dolorosamente se incorporó apoyando uno de sus codos para tener su primera visión del mundo exterior. Finalmente, iba a tener la dicha de verlo por sí mismo. Se estiro para, lentamente girar su cabeza y mirar por la cristal de la ventana.
Entonces su cara cambió, simplemente vió una pared blanca. El hombre preguntó a la enfermera que podía haber obligado a su compañero de cuarto a describir tantas cosas maravillosas a través de la ventana. La enfermera le contestó que ese hombre era ciego y que no podía ver esa pared. Ella dijo, “Quizás, él solamente quería darle ánimo.”

Hay una tremenda felicidad al hacer a otros felices, a pesar de nuestros propios problemas. Compartir las penas es dividir el sufrimiento, pero compartir la felicidad es duplicarla. Si quieres sentirte afortunado simplemente cuenta todas las cosas que tienes y que el dinero no puede comprar.

HOY es un regalo, por eso se llama PRESENTE.

Ikiru (vivir): La película

ikiruHoy os traemos una película con letras mayúsculas, una de esas consideradas como un clásico, que al menos debemos ver una vez en la vida, (muy melodramático ¿no?). Se trata de la película nº 13 del gran director japonés Akira Kurosawa y una de sus obras maestras, denominada Ikiru (vivir).

Sinopsis:

En esta película Kurosawa nos presenta al señor Watanabe, un viejo funcionario que lleva una vida insulsa y vacía. Cuando recibe la noticia de que le queda un año de vida, intenta descubrir como darle sentido a su vida.

Análisis:

Película conmovedora que nos hace reflexionar sobre por qué estamos vivos. Se trata de una profunda reflexión sobre nuestra propia existencia, un canto a la esperanza.

Kurosawa no busca encontrar el dolor  ni la desolación que padece el enfermo terminal, sino que profundiza en  un mensaje arrebatadoramente vitalista, que sobrecoge al espectador.

Una película para disfrutar y para sentir y por supuesto para reflexionar sobre nuestra vida.

El enfoque optimista

La vida es algo maravilloso que todos podemos disfrutar

Escrito por gemaflor@aupate.es

129945132¿De qué depende que unas personas lo consigan y otras no?

¿Porqué parece que a unas personas todo les sale bien y a otras todo lo contrario?

Según la Neurocientifica Tali Sharot, todos hemos nacido con una doble capacidad para percibir el mundo que nos rodea. Por un lado, la capacidad aspectos positivos que están presentes en nuestro entorno. Por el otro, la capacidad de enfocarnos en aquellos aspectos positivos que están presentes en nuestro entorno. Por el otro, la capacidad de observar las amenazas y peligros de lo que nos rodea.

¿Qué tendencia potenciar?

Es normal que pensemos en que es mejor protegernos de las circunstancias externas, ya que aquí juega un papel importante nuestro instinto de supervivencia. Pero sinceramente este instinto resultaba práctico cuando estábamos en la selva y nuestra vida dependía de ello. En la sociedad actual, esto no es tan importante, aunque a veces dé la sensación de que estamos en la selva. No digo con ello que no haya peligros, y que tengamos que ir por la vida como si todo fuese paz y armonía.

Hoy podemos hacer una elección más consciente.

Desde pequeños nos han entrenado mucho en la capacidad para sobrevivir (niño no hagas esto, no hagas lo otro) por lo que nuestra capacidad optimista ha quedado en un segundo plano. Por este motivo, elegir el camino del optimismo requiere entrenar conscientemente la mente y las emociones. De la misma manera, que ejercitamos nuestro cuerpo a través del deporte es necesario hacerlo con nuestra mente. Resulta paradójico que tengamos claro que es preciso entrenar nuestro cuerpo mínimo tres veces por semana si queremos buenos resultados y que con los temas de la cabeza queramos soluciones inmediatas, baritas mágicas que nos hagan cambiar de un día para otro.

Para poder generar nuevos hábitos que nos permitan ser más optimistas la clave es la práctica semanal.

¿Cuál es tu decisión?

Nuevos cursos

Nuevos Talleres Mayo 2013

Tras el éxito de los últimos cursos y talleres llevados a cabo por Aúpate, hemos ampliado el número de cursos y la frecuencia de los mismos.

Pásate por la página y comprueba en nuestro calendario cuales pueden amoldarse a tus horarios y necesidades.

Entre los cursos y talleres más interesantes que puedes ver, estan:

Protagoniza tu vida

La ruta de la ilusión

Meditación potenciadora

Gestionando tus emociones

Y muchos otros que ya están en marcha y en los que aún hay posibilidades de acoplarse, como son el juego del cambio o corporalidad potenciadora.

Informate y haz tu reserva en cursos@aupate.es

La (in)justicia

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una  mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable. El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas posibilidades de escapar al terrible veredicto.

injusticiaEl Juez también confabulado con el culpable, cuidó, no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo y, por ello, dijo al acusado:

– Conociendo tu fama de hombre justo vamos a dejar en manos de la justicia universal tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras “culpable” e “inocente”. Tu escogerás y será la mano de la Justicia, la que decida tu destino.

Por supuesto el magistrado había preparado dos papeles con la misma leyenda “CULPABLE” y la pobre victima aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.

El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.

Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente:

– ¿Pero que ha hecho? ¿Y ahora cómo vamos a saber el veredicto?

– Es muy sencillo, – respondió el hombre – es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué.

Con protestas y escándalo mal disimulado tuvieron que liberar al acusado y no volvieron a molestarlo más.

Moraleja: Se creativo: Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.